El vello que, al erizarse, me dice que es simplemente extraordinario.




jueves, 7 de febrero de 2013

Malditos inconformistas


-Me conformaría con días cambiantes. Serían templados, agradables. Me conformo con tener abierta la ventana cada día. Me conformo con salir al balcón y contemplar las vidas que se cruzan ahí abajo. Me conformo con que, de entre esos templados días, aparezcan gélidas tardes bajo mantas, chocolate y cercanía. Me conformo con flores, una flor siempre conmigo. Me conformo con tener ideas, con poder sacarlas, poder compartirlas. Me conformo con una sonrisa en mi rostro, y que las lágrimas que derramen mis ojos alguien las recoja. Me conformo con la ausencia de ruidos. Con no tener que volver a tener miedo. Me conformo con agradables sabores y texturas, con tiernos besos. Me conformo con sentir el viento cálido en la cara y la fría nieve entre mis dedos. Me conformo con levantarme cada día con el cosquilleo interior de quien se siente dichoso.












-Mentira. Eso no es conformarse.

- Redacta, pues, tu lista.


Mañana nadie se conformará con nada.



No hay comentarios:

Publicar un comentario