-Me conformaría con días cambiantes. Serían templados,
agradables. Me conformo con tener abierta la ventana cada día. Me conformo con
salir al balcón y contemplar las vidas que se cruzan ahí abajo. Me conformo con
que, de entre esos templados días, aparezcan gélidas tardes bajo mantas,
chocolate y cercanía. Me conformo con flores, una flor siempre conmigo. Me
conformo con tener ideas, con poder sacarlas, poder compartirlas. Me conformo
con una sonrisa en mi rostro, y que las lágrimas que derramen mis ojos alguien
las recoja. Me conformo con la ausencia de ruidos. Con no tener que volver a tener miedo. Me conformo con agradables sabores y texturas, con tiernos
besos. Me conformo con sentir el viento cálido en la cara y la fría nieve entre
mis dedos. Me conformo con levantarme cada día con el cosquilleo interior de
quien se siente dichoso.
-Mentira. Eso no es conformarse.
- Redacta, pues, tu lista.
Mañana nadie se conformará con nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario