Esta sensación de no saber
qué pensar centrifuga
en mi cabeza.
Y es no saber qué pensar
porque nada conozco aún.
¿Aún? Exacto.
¿Llegaré a significar,
o será algo nimio?
Una partida más. Una menos
No sé qué decidir,
no sé cómo sentirme.
Y me vuelve loca
y me enfada a ratos.
También me pregunto cuál sería
mi reacción
de no estar yo
en mi estado pos-traición
y esta contraria inseguridad
que me atormenta
y me hace dudar
y temblar
de todo.
Lo que veo
no sé si es real
o es teatro.
Lo quiero real
y lo temo todo.
Ni Hamlet me entiende
ni Bob me ayuda.