Hace tanto que no canta. Tanto, tanto tiempo.
Y le han sucedido tantas, tantas cosas desde entonces.
Muchas buenas y alguna mala.
Pero las malas duelen mucho, muchísimo.
Tanto que el corazón se le ha enfriado por alguna esquina.
Y se ha olvidado de cantar. Necesita cantar.
Creo que tiene tanta pasión dentro que está a punto de explotar.
Y es entonces cuando se pondrá a cantar con tanta fuerza que las lágrimas de su corazón por fin saldrán todas de golpe.
Dejando el dolor en su sitio: el pasado.