El vello que, al erizarse, me dice que es simplemente extraordinario.
martes, 21 de mayo de 2013
Era día de lluvia.
Le gustaba.
En aquellos días, soñaba
con disfrutar de todo
lo que la ventana le mostraba.
Recorría las calles,
sus pies descalzos
pisaban la hierba
mojada,
su rostro besaba
la lluvia.
Todo ocurría en su imaginación.
Quería salir,
ansiaba
salir afuera.
Las preocupaciones la mantenían dentro.
Tendría que conformarse con vivir
sus deseos
en el tenue
interior de su habitación.
Ya queda poco. Pronto
podrás salir,
y recorrer las calles,
y que tus pies descalzos
pisen la hierba mojada,
y que tu rostro
bese
la lluvia.
Pronto.
sábado, 11 de mayo de 2013
El otro día fue uno de esos en los que te sentiste joven, niña. Retornaste a los primeros momentos. Divertidos, inocentes. Te diste cuenta de que nada había cambiado, por mucho tiempo que hubiera pasado. Y sonreíste. Sonreíste como lo solías hacer entonces. Y supiste que ésa seguía siendo tu sonrisa.
¿Podrías ser más feliz?
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)