El vello que, al erizarse, me dice que es simplemente extraordinario.




sábado, 11 de mayo de 2013

El otro día fue uno de esos en los que te sentiste joven, niña. Retornaste a los primeros momentos. Divertidos, inocentes. Te diste cuenta de que nada había cambiado, por mucho tiempo que hubiera pasado. Y sonreíste. Sonreíste como lo solías hacer entonces. Y supiste que ésa seguía siendo tu sonrisa.

¿Podrías ser más feliz?

No hay comentarios:

Publicar un comentario